¿Intenta ser el héroe de todos?
A todos nos gusta una persona que sabe trabajar en equipo. Si tuviéramos que describir sus cualidades, probablemente diríamos que “hace lo que sea necesario” o que “siempre está dispuesta a ayudar”. Aunque estas son cualidades valiosas en determinadas circunstancias, asumir constantemente la responsabilidad de rescatar un proyecto o suplir las deficiencias de los demás puede convertirlo más en un villano que en un héroe. A continuación, presentamos tres maneras de colaborar eficazmente con su equipo sin agotarse ni debilitar la responsabilidad de los demás.
Considere todas las opciones.
Cuando algo sale mal, algunos de nosotros intervenimos porque sabemos que podemos sacar adelante la tarea, aunque no nos corresponda. A veces simplemente queremos evitar el silencio incómodo. Antes de ofrecerse a asumir el trabajo, intente fomentar una conversación sobre posibles enfoques o soluciones sin ofrecerse como voluntario para llevarlos a cabo ni asumir la responsabilidad que les corresponde a otros. Invite a los demás a compartir sus puntos de vista. Esto puede conducir a una mejor solución y evitar una tarea más.
Priorice lo importante sobre lo urgente.
Hay momentos en los que es imprescindible que alguien dé un paso al frente por el bien de una organización o de un proyecto. Sin embargo, el hecho de que algunos miembros del equipo estén agitados o ansiosos no significa que usted deba resolver el problema. Cuando se trata de asuntos “urgentes, pero no importantes”, puede ser preferible permitir que la persona que está teniendo dificultades o que cometió un error siga enfrentándose a las consecuencias con cierto apoyo o acompañamiento, en lugar de acudir siempre a rescatarla. Antes de intervenir en una situación urgente, asegúrese de preguntarse: ¿Es realmente fundamental para la misión?
Haga un seguimiento después.
Si decide intervenir en una situación importante, asegúrese de que la lección no sea: “¡Dan siempre lo hará!”. Si fue necesario rescatar una situación, hay una lección que el equipo debe aprender para el futuro. Aunque todos tengamos que intervenir de vez en cuando, la misión más importante es desarrollar las capacidades del equipo.
Al ayudar al equipo a tomarse el tiempo para considerar todas las opciones, priorizar lo que realmente importa y aprender tanto de los éxitos como de los contratiempos, usted contribuye a que todo el equipo alcance un mayor nivel de responsabilidad y liderazgo.
Dan Cellucci FUE el CEO del Catholic Leadership Institute durante más de 20 años.