
Compartir noticias duras con niños
La tecnología nos trae los acontecimientos mundiales a toda velocidad. El asiento en primera fila que parecemos tener no siempre es el mejor de la casa, especialmente cuando las noticias son aterradoras o desalentadoras. Este mes, ofrecemos ideas para afrontar las noticias y acontecimientos difíciles con nuestros hijos.
Sea usted quien las comparta
Cuando las noticias son duras, siempre es mejor que los niños se enteren por alguien a quien quieren y en quien confían. Cuando dé noticias difíciles, siga estos pasos: 1) Ore al Espíritu Santo antes de hablar, pidiéndole sabiduría y guía; 2) Exponga los hechos de forma adecuada a la edad, basando el vocabulario en la edad y el nivel de madurez. Por ejemplo, “alguien resultó herido” es suficiente para un niño pequeño; 3) Responda a sus preguntas de la forma más completa y sincera que pueda: “No lo sé” o “No lo entiendo” son respuestas aceptables; 4) Mencione las promesas de Dios: Él es bueno, protegerá, guiará, es poderoso y fuerte, es digno de confianza; 5) ¡Ore! Rece por los que sufren, por los que les aman y por los que acudirán en su ayuda.
El ancla
El ancla estabiliza el barco, y Dios es nuestro ancla en las tormentas de la vida. Dos partes poderosas de ese ancla son la esperanza y confianza. Esperamos y confiamos en él porque sabemos que Dios es inmutable, compasivo y misericordioso. Hable de momentos en los que su familia confió en Dios en tiempos difíciles y él les sostuvo, bendijo y guió.
No es aleatorio
Dios no es aleatorio y se da a conocer tanto en las situaciones buenas como en las malas. Sólo Él es consciente del bien que puede surgir de situaciones indeciblemente difíciles. Apóyese en las Escrituras y en experiencias pasadas para ilustrar su fidelidad. Imagínese cómo habrían resultado las cosas para los israelitas si los hermanos de José no lo hubieran vendido como esclavo a los egipcios. A nosotros nos corresponde confiar y esperar en su plan, incluso cuando no lo entendemos.
Veracidad y fidelidad
En un mundo lleno de desinformación, necesitamos buscar la verdad. Si sus hijos tienen edad suficiente, enséñeles a buscar noticias en fuentes tanto fiables como fidedignas, también permítales que hagan preguntas y se formen no sólo ideas, sino también opiniones. Navegue por las noticias a través de una lente bíblica y fiel. Permítales buscar en un mapa los lugares y personas afectadas para ampliar sus conocimientos y perspectiva. El mal trabaja en la oscuridad. La desinformación, la desesperación, el miedo y el pánico no son de Dios.
Servicialidad
Dado que las malas noticias y las tragedias pueden hacernos sentir impotentes, afrontar este sentimiento puede aportar paz. Averigüe qué agencias o grupos están ayudando sobre el terreno y vea cómo podría ayudarles. Llevar a los niños a Misa o a la iglesia para encender una vela o rezar un rosario puede crear un sentimiento de ayuda. Ponerse en contacto con una orden religiosa que acepte peticiones de oración o invitar a amigos a rezar juntos pondrá de relieve nuestro privilegio y responsabilidad de ser oradores intercesores; además, nos ayudará a enseñar a nuestros hijos que tenemos que levantar los ojos al Padre y confiar.
Sheri Wohlfert es una esposa, madre, abuela, oradora y escritora católica. Lee su blog en www.joyfulwords.org.