Santa Adelaida de Italia
Santa Adelaida de Italia
931-999 | Festividad: 16 de diciembre
Santa Adelaida de Italia, emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico durante la Edad Media, es la protagonista de numerosas óperas y libros de los siglos XVII al XIX. Los acontecimientos de su vida en el siglo X inspiraron a grandes artistas a lo largo de los siglos, entre ellos George Frideric Handel, cuya ópera en tres actos basada en episodios de la vida de Adelaida lleva por título Lotario.
Nacida en 931, santa Adelaida fue una de las mujeres más influyentes y activas de la Europa medieval. Se la recuerda por su generosidad hacia los pobres y por la firmeza de su fe; de hecho, se le atribuye haber contribuido al crecimiento del cristianismo en Europa. Adelaida restauró y fundó iglesias, abadías y monasterios, y mantuvo una estrecha relación con la abadía de Cluny, en Francia, donde surgió el movimiento que buscaba restaurar la Regla de san Benito y librar a la vida monástica de las influencias seculares que se habían infiltrado en ella con el paso de los años.
También conocida como Adelaida de Borgoña, fue dada en matrimonio a los 15 años por razones estratégicas y políticas. Después de que un rival de su esposo lo envenenara e intentara obligar a Adelaida a casarse con su propio hijo, ella se negó y huyó de Italia. El rival la persiguió y finalmente la hizo encarcelar. Tras escapar de su cautiverio, Adelaida pidió la protección de Otón I, rey de los francos.
Adelaida y Otón se casaron en 951 y posteriormente regresaron a Alemania. Algunos años más tarde, el papa Juan XII coronó a Otón como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y a Adelaida como emperatriz. Fue la primera reina alemana en ostentar el título consors regni, que significa “copartícipe de la realeza”. En el ejercicio de su función, Adelaida ayudó a fortalecer la Iglesia en Alemania y colaboró con su esposo, Otón, en la restauración del orden papal bajo el pontificado del papa Juan XIII.
En sus últimos años, se retiró a un monasterio que ella misma había fundado y se dedicó a las obras de misericordia y a la oración. Murió en el año 999 y fue canonizada por el papa Urbano II en 1097. Es la santa patrona de las novias y de las mujeres, así como de los hombres que han experimentado dificultades en sus relaciones o en su matrimonio.